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In the castle

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In the castle I remember that a day. I was walking with my dog in the park. This day was Monday. When I walked to the trees, I saw a nahual. He walked to me and He said: -Hello Victor. I need you to help me. I have much money but I cannot use it. If you want it I can give it to you. -But I believe that you prefer my soul that money. If I accept the money, do you win my soul? -No. It is a lie. If you give money, I want your smiles. -Don’t believe it. If I work I would win money. I don’t need your money? -Yes. -Ok. Then, the nahual disappeared with my dog´s soul. If I had thought in my dog, the nahual don’t have my soul. I was sad because I had my dog dead. The nahual was intelligent but I wished revenge. Then, I abandoned my dog in the park, but it disappeared too. I walked around the park. Later, I walked to my house. After the dinner, I was thinking in the nahual… -Why had he dead my dog? I went to the chair below the window. I sat down and I saw th...

Paraísos perdidos

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Paraísos perdidos  ¿Cuántos manos en forma de jícara han dejado de gestarse alrededor de ti? ¿Cuántas piletas dejaste de abastecer desde hace ya varios años? Dime el número de sedientos que no saciaste y las decenas de piruetas que ya no se dibujan cerca de tus orillas.  ¿Cuántos raspones por causa de algún accidente no refrescaste? ¿Cuántas carnes ya no visitan tus cuerpos porque los dejas más sucios que el polvo que portan? Dime la cantidad de insectos y mamíferos que no han sobrevivido luego de haberte probado. ¿Cuántos huyen de ti a causa del olor fétido que desprendes cuando el sol llega a tu piel? ¿Cuántos siguen arruinando tu existencia y poniendo en peligro tu futuro? Dime quienes son aquellos que   cuidan más el azul del cielo que el azul de tus entrañas que se encuentra a nuestro alcance… por ahora.    Dime tú, que lo vives el mal en carne propia, lo que nos motiva a descuidar aquello que nos permite definir lo qué es esperan...

La otra cara de la luna

La otra cara de la luna La otra cara de la luna me remite a los sonidos del otoño, al mar de estrellas que deambulan por el volcán de mis praderas. La otra cara de la luna alimenta mi necedad insaciable por adquirir los deseos sofocados por el suspiro de nuestro geiser. La otra cara de la luna agita el espectro del oasis descubierto corrompido por la danza del gusano de seda sobre los pétalos del cactus. Permite que mis brazos desentierren los diminutos diamantes agitados sobre el caos que subyacen a través de los cocos en las palmeras. No permitas que se contaminen tus jugosos frutos por aquella belleza que despierta un éxtasis extinto hace eones. Aléjate de la suntuosidad exonerada sobre los barcos que arrebatan amores inocentes y tenues llevados hacia la otra cara de la luna. Corrompe las hamacas entre el sol y la luz, entre el dulce y lo fresco, que borre el antifaz de la otra cara de la luna. ...

Los perros también tienen ángeles de la guarda: caminan en Apizaco

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Los perros también tienen ángeles de la guarda: caminan en Apizaco   Unos duermen cómodamente en el interior de sus hogares sobre colchonetas de algodón y saboreando las mejores croquetas. Otros sueñan sobre el pavimento, se alimentan de lo que llega a sus narices y se dedican a vagar por las calles de Apizaco. Pero los más afortunados descansan a la luz de la luna sobre un pasto limpio, rodeados de un muro que los protege del algún conductor alcohólico, despistado o imprudente y cenando patitas, cabezas y huacales de pollo. ¿Ya sabes de quien estamos habland o? ¡Adivinaste! Estamos platicando del mejor amigo del hombre: el perro, el cual, o mejor dicho, los cuales, son rescatados desde hace ya 3 años por Alexis Vela Hernández , una ciudadana del estado de Tlaxcala de 28 años de edad. Con ayuda de su amiga Daniela Rosano Ramírez, dedica más de 8 horas a la semana al cuidado de hasta 30 perros, esto sin contar su tiempo libre, además de invertir cerca de seteci...

Fuente de sueños

Fuente de sueños ¿Ofrecerías tu alma a una entidad desconocida sólo para obtener algún beneficio temporal en este mundo que día a día se destruye a si mismo? ¿La de algún amigo o enemigo cercano? ¿La del familiar que te abrió la puerta del sueño a esta dimensión? Si lo piensas por un minuto podrás darte cuenta de que hay mucho que ofrecer pero ¿Valdrá la pena pagar el precio para cubrir las falsas necesidades humanas tan alejadas de la razón y tan cerca de la locura? Sandoval meditaba sobre aquellas palabras escritas sobre las páginas de un polvoso libro que revisaba dentro de un viejo bazar. Él solía degustarse comprando objetos antiquísimos, rodeados de misticismo y leyendas, cuyas maldiciones recaerían en su nuevo poseedor. Ya se había acostumbrado a rodearse de ese tipo de historias que todo su destino lo dejaba en mano de los horóscopos, la voluntad divina y los movimientos lunares. Era un hombre temeroso de las fuerzas oscuras, pero al mismo tiempo, explorador de e...

Distinguir “niños” y “niñas” en discursos no promueve equidad

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Distinguir “niños” y “niñas” en discursos no promueve equidad Hablar de forma diferenciada, como niños y niñas, así como mexicanos y mexicanas, en los discursos se cree que es lo correcto, y puede ser un avance, pero no siempre es lo mejor además de que promueve muy poco la equidad de género.        Así lo señaló la lingüista Andrea Olimpia Guevara Hernández, quien agregó que si se pretende alcanzar una mejor igualdad entre el hombre y mujer a través de la lengua se tiene que analizar y modificar la forma en cómo se educa a la sociedad en México.     Durante su ponencia “Vámonos entendiendo: habla ella y él” en la Universidad Autónoma de Tlaxcala (UAT) indicó que la lengua se usa de manera distinta, aunque todos la utilicen y añadió que esto se debe a la educación que se da a los infantes, así como por los procesos culturales del sistema patriarcado mexicano. Mencionó que los hombres tienen claras las cantidades de horas, ...

El enigma de las mariposas

El enigma de las mariposas Aventura 1  La advertencia de la araña Pensaba en lo calmado que el clima se ha puesto, sobre todo a mi favor; en las adversidades del trabajo y de la escuela, también en lo delicioso que es una taza de café, ya que esta me ayudó en los momentos más difíciles, aunque haya sido sólo para quitarme el sueño más no el cansancio en los días más pesados tanto por el desgate del cuerpo como el de la mente. Vaya que fue una lucha contra la marea o al menos eso me decía él. Justo en ese momento, cuando tomé el lápiz entre los dedos de mis manos para comenzar a escribir, una araña pasó entre mis libros de estudio que estaban sobre la mesa de madera. La muy temeraria parecía retarme a un duelo, ya que se quedaba ahí, quieta, esperando a que realizara algún movimiento, y con base a ello, decidir sus acciones. A esa araña ya la había visto en otras ocasiones: mientras lavaba trastes, cuando tomé un poco de sal para sazonar los nopales que quesillo cuando...