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Mostrando las entradas etiquetadas como reflexiones

Discurso de fin de ciclo escolar (2024)

 Queridos maestros, familiares y compañeros:  Es un grandísimo honor dirigirme a todos ustedes. Hoy… nos encontramos reunidos en este día tan significativo para celebrar el galardón obtenido del final de esta etapa y, al mismo tiempo, el comienzo de un nuevo capítulo de este libro llamado vida.  Durante estos 3 años de estudio hemos enfrentado desafíos, superado obstáculos y crecido, tanto en lo personal como en lo académico. Cada clase, cada examen, cada proyecto nos ha elevado a este éxito, el cual debe impactar en cada uno de nuestros actos cotidianos.  La comunidad que hemos formado en esta grandiosa institución se ha convertido en nuestro segundo hogar, es decir, en nuestra segunda familia. Por ello, también es momento de recordar y agradecer a los amigos con quienes compartimos risas, lágrimas, sueños, metas y aprendizajes: recuerdos y experiencias inquebrantables que siempre llevaremos en lo profundo de nuestros corazones.   Sí, es cierto, d...

La enfermedad es sólo un estado mental

La enfermedad es sólo un estado mental La enfermedad es sólo un estado mental: por eso mantén siempre la luz encendida. La enfermedad es sólo un estado mental: por ello respira siempre profundamente. La enfermedad es sólo un estado mental: reparte alegrías con los menos afortunados. La enfermedad es sólo un estado mental: mantén en alerta a todos tus sentidos. La enfermedad es sólo un estado mental: no dejes abatir. La enfermedad es sólo un estado mental: lucha, pues lo que ha de ser… será. La enfermedad es sólo un estado mental: Concéntrate y deja que fluya el dolor afuera de ti. La enfermedad es sólo un estado mental: acepta los regalos que te estén designados. La enfermedad es sólo un estado mental: llora, llora cuanto puedas por es una forma de purificarte. La enfermedad es sólo un estado mental: tan engañosa es como el sabor salado de la sal. La enfermedad es un solo un estado mental: estir...

La chispa del alcohol

La chispa   del   alcohol: El perdón, el amor a ti mismo, la autocompasión, la respiración, la resurrección del espíritu, los abrazos, la tranquilidad, la verdad, la humildad, el amor al prójimo, el enojo y la ira ante la injusticia y el engaño, el orden y la administración de tus bienes, la confrontación de lo que ha de venir y es inevitable evadirlo, ser fiel a ti mismo y no traicionarte, pararte frente al espejo y reconocer tus limitaciones y errores, a fin de que ello no te lleve a una desgracia mayor, ser decidido, ser paciente, valiente y sereno ante la enfermedad y la adversidad, meditar y orar para no caer en provocaciones, cambiar lo que se pueda cambiar y resignarte ante lo que necesariamente se tenga que aceptar, reprender y reconocer lo que es malo sin cubrir la mente con ira, sino con comprensión y amor, elegir bien tu oficio, porque de él comerás, nunca doblegarte, guardar silencio cuando la prudencia lo ame...

Respuesta de Sor Filotea a la muy ilustre jerónima Sor Juana Inéz de la Cruz

Respuesta de Sor Filotea a la muy ilustre jerónima Sor Juana Inéz de la Cruz Sobre el nacimiento de Jesús y la actuación de José José su marido, como era justo, y no quería infamarla, quiso dejarla secretamente. No obstante, hay que actuar como lo hizo José hace ya más de dos mil años. Recuerda que José se enteró que su mujer, María, estaba embarazada y que tendría un hijo cuya sangre no era de aquella que corría en sus venas. Pese a que, él ignoraba la verdad, estoy segura que eso fue un golpe muy fuerte para un hombre de su estirpe y sobre todo si recordamos las leyes de esa época y del lugar. En cambio, y pese al daño que le ocasionó tal noticia, él, José, no pensó en dañarla o lastimarla, y claro, en no ocuparse de algo que no le concierne.   Por tal motivo se dice que José optó por no tomarla como su mujer, pero claro, sin hacer el mínimo barbullo o sutil discurso por ello, porque él sabía que eso traería consecuencias graves para ella y como buen ...

Alimentos del alma

Alimentos del alma El perdón. El amor a ti mismo. La autocompasión. La respiración. La resurrección del espíritu. Los abrazos. La tranquilidad. La verdad. La humildad. El amor al prójimo. El enojo y la ira ante la injusticia y el engaño. El orden y la administración de tus bienes. La afrontación de lo que ha de venir y es inevitable evadirlo. Ser fiel a ti mismo y no traicionarte. Pararte frente al espejo y reconocer tus limitaciones y errores, a fin de que ello no te lleven a una desgracia mayor. Ser decidido. Ser paciente, valiente y sereno ante la enfermedad y la adversidad. Meditar y orar para no caer en provocaciones. Cambiar lo que se pueda cambiar y resignarte ante lo que necesariamente se tenga que aceptar. Reprender y reconocer lo que es malo sin cubrir la mente con ira, sino con comprensión y amor. Elegir bien tu oficio, porque de él comerás. Nunca doblegarte. Guardar silencio cuando...

Hoy aprendí

Hoy aprendí Aprendí tantos conocimientos que olvidé como ser yo mismo. Aprendí a querer y amar que me olvidé a jugar como niño. Aprendí a dialogar y a cooperar que olvidé la originalidad en mis decisiones. Aprendí a respetar que olvidé como dar abrazos sorpresa. Aprendí a escuchar y estudiar que olvidé como crear. ¿Qué prefiero entonces? ¿Quedarme sin aprender o aprender a no olvidar? Leer más de... Colección Anecdotario

El precio del sacrificio

El precio del sacrificio Una vez más la rosa estaba contenta. Ella siempre recordaba el primer día que había volado por el cielo en medio de montañas y nubes blancas. Pero además, ella siempre soñaba con que algún día alguien cortaría el tallo que conformaba su espinoso cuerpo. Ella era buena reflexionando sobre las cosas que ocurrían a su alrededor, y sobre el futuro. En ocasiones, después de observar las estrellas se decía a sí misma que los humanos eran sus principales enemigos, por lo cual perdía el sueño buscando una solución a su conflicto. De tanto indagar e indagar se le fue el hábito natural de comer, y por lo tanto dejó de crecer. Sus hojas dejaron de ser coloridas y llamativas, bañándose por un color marchito. Esa es la solución: no crecer nunca otra vez. Pronto difundió la noticia entre sus hermanas: las flores más cercanas… -            Debemos de interrumpir nuestro desarrollo y de esa manera venceremos la batalla...

Manzanilla para el calor

Manzanilla para el calor Todo principio, en este universo, está condenado a ser poseedor de un fin. Mientras los átomos son condenados por la inquisición de la repulsión bajo un principio natural, el fin de los eones nos alcanza constantemente y nos desaparece, y Miguel,  en  las escaseces del sueño bajo una madrugada dentro del sanatorio, decide contemplar y encontrar los secretos de las estrellas, principalmente el sol. Todo ello después de su trágico accidente. Antes de anochecer, como suplicio y condena a un insomnio eterno, estudia cada suceso minucioso de su larga vida: la mona lisa, los nazis, el siglo de las luces, el primer viaje a la luna, la extinción de los predadores gigantes y el más grande misterio de todos: el estancamiento de la muerte por la vida. Después de ello, un poco de té sabor manzanilla era suficiente para aliviar las quemaduras en la piel, las náuseas, el repudio hacia sí mismo, y el sol que consternaba su vida entera: “si fuese un átomo de...

A la sombra del Roble

A la sombra del roble Ese tulipán era diferente. En más de 500 años no había existido uno igual. Basado en su gusto por las artes humanas comenzó a imitar algunas de las actividades que observaba debajo del roble sobre el cual se encontraba. Al cabo de cierto tiempo, el tulipán logró pintar sobre sus pétalos las imágenes de unos niños jugando con una pelota de muchos colores. El agua que transitaba por sus venas eran un espejo perfecto de aquellas sonrisas infantiles, y la pelota parecía cobrar vida justo al medio día, cuando el sol se postraba frente a una gota de lluvia de la noche anterior. Además, aquel delicado tulipán había olvidado como soñar. Durante las noches empleaba su tiempo para perfeccionar otras habilidades: con sus largas hojas frotaba los  tallos de sus hermanos logrando así imitar los sonidos acústicos de una genuina guitarra. Ese tulipán era diferente y lo descubrí antes de ser graduado en primaria. Cierta ocasión, al medio día, una nueva melodía...