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Mostrando las entradas etiquetadas como love

La chispa del alcohol

La chispa   del   alcohol: El perdón, el amor a ti mismo, la autocompasión, la respiración, la resurrección del espíritu, los abrazos, la tranquilidad, la verdad, la humildad, el amor al prójimo, el enojo y la ira ante la injusticia y el engaño, el orden y la administración de tus bienes, la confrontación de lo que ha de venir y es inevitable evadirlo, ser fiel a ti mismo y no traicionarte, pararte frente al espejo y reconocer tus limitaciones y errores, a fin de que ello no te lleve a una desgracia mayor, ser decidido, ser paciente, valiente y sereno ante la enfermedad y la adversidad, meditar y orar para no caer en provocaciones, cambiar lo que se pueda cambiar y resignarte ante lo que necesariamente se tenga que aceptar, reprender y reconocer lo que es malo sin cubrir la mente con ira, sino con comprensión y amor, elegir bien tu oficio, porque de él comerás, nunca doblegarte, guardar silencio cuando la prudencia lo ame...

Salmo a la expiación

Salmo a la expiación Toqué sutilmente con mi mano la puerta de tu morada más no respondiste al llamado de mi alabanza. Los golpes se volvieron más escandalosos pero ni siquiera te asomaste por los lados. Insistí restregando mi rostro por la ventana y sólo fui recibido por una vela insipiente.    Caminé alrededor explorando tu alba más sólo halle una calle cerrada. Decidí esperarte acostado en el primer escalón pensando que pronto me atenderías sin temor. Sin embargo sólo me alcanzó el consuelo de una mañana, la cual tuve que seguir, nuevamente, hasta mi cama. Leer más de... Colección Los muros de mi castillo

El águila real

El águila real En un pueblo grande, en lo alto, viaja una águila. Con sus alas hermosas las personas la miran. Es un águila real con su mirada enojada. Y en lo alto del sol brillan sus hermosas alas. Fin Autor: Jesica Hernández Pérez.    Leer más de... Colección Pequeños escritores

Blanca es la luna

Blanca es la luna Blanca es la luna: tan grande como una tuna. Es tan grande que me llenó de valor y por eso me gusta su resplandor. Fin Autor: Javier Espinosa Coronel Leer más de... Colección Pequeños escritores

La gansa de diamante

La gansa de diamante  Había una vez una gansa en lo alto del cielo en un castillo. Esta gansa era de diamante. Ella no se movía, era como una estatua. Ella habitaba sola en ese castillo. Todo el pueblo de San Ricardo sabía que ahí existía esa gansa, por lo que algunas personas se pusieron a construir escaleras de palo, de quiotes y de paja, pero cuando la gente se subía, las escaleras se quebraban y se derrumbaban. En una ocasión, una señora encargada de un orfanato contó la historia a los niños. Todos lo tomaron a juego excepto dos. Esos dos planearon llegar hasta la gansa, así que para eso construyeron una escalera muy fuerte. Primero probaron con palo y quiotes, pero se quebraba. Luego lo intentaron con paja pero sucedía lo mismo. Así que un día comenzaron a experimentar con paja, tierra y agua, logrando construir una escalera muy fuerte. La construyeron sin dejar de pensar que algún día llegarían hasta el castillo. Cuando lo lograron ellos fueron los primeros niño...

Siempre se agradecido

Siempre se agradecido Cuando te hayas enfrentado a los colmillos filosos que en ocasiones pueden mostrar el hocico feroz de la vida y tan sólo tu logro fuera haber sobrevivido ante semejante batalla… siempre se agradecido. Cuando tu empeño y esfuerzo tan sólo hubiesen alcanzado pequeños logros para tus ojos de aquellos resultados que tú mismo te impusiste en el interior de las grandes y pesadas metas… siempre se agradecido. Cuando los obstáculos sean motivo de desvelo y cansancio exhaustivo, de largas ojeras debajo de los ojos y poca energía para levantarte temprano y continuar con tus actividades… siempre se agradecido. Cuando la ausencia de una buena salud te cause dolor, heridas, penas y molestias sofocando tu alma por la aflicción de una mejora muy lejana y de la naturaleza de la enfermedad… siempre se agradecido. Cuando el disgusto te envuelva desde los pies hasta el cuello con el peso de cientos de cadenas puras de hierro e impidan una respiración ...

No tengo ganas de escribir

No tengo ganas de escribir No tengo ganas de escribir porque los anzuelos de hierro fueron carcomidos por la acidez de las sales marinas. No tengo ganas de escribir Porque los remos de la balsa se ocultan por motivo de la lepra que los asesinan. No tengo ganas de escribir Porque las semillas no dieron el durazno dulce que los hambrientos anhelaban. No tengo ganas de escribir Porque la tierra no encuentra lluvia que cure los rasguños del arado. No tengo ganas de escribir Porque las alas de las polillas han traicionado a al espíritu del viento. No tengo ganas de escribir Porque las ruinas de los sagrados templos fueron construidas con látigo y sangre. No tengo ganas de escribir Porque la luna se sacrifico hace millones de años sólo para dar existencia a la noche. No tengo ganas de escribir Porque cubro a mi rostro con arcilla seca para evitar que sea tocado por la gracia y la verdad. Hoy no tengo ganas de escribir. Leer más de....

Soy el protector: vocero de la naturaleza

Soy el protector: vocero de la naturaleza Soy el protector: vocero de la naturaleza… aquel que ofrecerá sus labios cuando la rasposidad entre las ramas secas de los abedules agonicen por gritar la infamia de la que son azotadas. Soy el protector: vocero de la naturaleza… aquel que sustituirá sus cristalinos por las crestas infinitamente inalcanzables de los pinos fríos cuando estos profeticen la cruda alborada, a fin de que su mirada sea sellada a lo largo de los montes. Soy el protector: vocero de la naturaleza… aquel que donará sus manos a la anchura porosa de los troncos poco rasposos de los cedros cuando estos queden desamparados frente a la codicia desmedida de la especie soberbia que diariamente olvida que este planeta no le pertenece. Soy el protector: vocero de la naturaleza… aquel que unirá sus tímpanos, tesoro de las orejas, a las raíces de los sauces, a fin de que escuchen el llamado de alerta a la guerra que se avecina para defe...